La E. coli se esconde en la soja
Las autoridades alemanas estrechan el cerco y
van dejando víctimas a su paso. Después de acusar injustamente a los pepinos
españoles y señalar a un restaurante de Lübeck como focos de la infección,
parece que ya están cerca de localizar el origen del brote de E. coli que está
colapsando el sistema sanitario alemán y que ha provocado infecciones en una
docena de países.
Ahora, las autoridades alemanas han puesto en el
punto de mira una plantación de brotes de soja en Bienenbuettel (70 kilómetros
al sur de Hamburgo), por ser sospechosa de haber provocado la infección del E.
coli, que ya se ha cobrado la vida de 22 personas. El ministro regional de
Agricultura, Gert Lindemann, anunció el resultado de las últimas
investigaciones, que apuntan a semillas germinadas, aunque precisó que las
conclusiones definitivas del laboratorio se conocerán. De todas formas, se ha
prohibido el consumo de soja en todo el país y se ha pedido precaución con el
resto de hortalizas y legumbres.
La empresa distribuidora de la que proceden estas semillas ha sido cerrada de inmediato de manera preventiva y se han incautado todos los productos que tenían almacenados, así como los que ya estaban preparados para salir al mercado. De hecho, estos brotes ya se habían comercializado de forma directa o mediante intermediarios a diversos restaurantes de Hamburgo, Schleswig-Holstein, Mecklemburgo-Pomerania Anterior, Hesse y Baja Sajonia. Según fuentes ministeriales, hay 18 tipos sospechosos de semillas germinadas que se utilizan para aderezar y acompañar las ensaladas, entre las que se encuentran las de brócoli, guisante, garbanzo, judía, ajo, lenteja y rábano.
La empresa distribuidora de la que proceden estas semillas ha sido cerrada de inmediato de manera preventiva y se han incautado todos los productos que tenían almacenados, así como los que ya estaban preparados para salir al mercado. De hecho, estos brotes ya se habían comercializado de forma directa o mediante intermediarios a diversos restaurantes de Hamburgo, Schleswig-Holstein, Mecklemburgo-Pomerania Anterior, Hesse y Baja Sajonia. Según fuentes ministeriales, hay 18 tipos sospechosos de semillas germinadas que se utilizan para aderezar y acompañar las ensaladas, entre las que se encuentran las de brócoli, guisante, garbanzo, judía, ajo, lenteja y rábano.
El ministro de Agricultura germano, Gert
Lindemann, recordó que en la granja clausurada se cultivan hierbas frescas,
flores, frutas y patatas, y que dos de sus trabajadores han enfermado por la
cepa agresiva de la bacteria. En cuanto al posible origen de la infección, todo
apunta a que fue debido a agua contaminada. En este sentido, Lindemann dijo que
en la explotación no se utilizan abonos orgánicos y que los brotes de soja
contaminados se producen con vapor de agua a 38 grados, unas condiciones muy
favorables para que cualquier tipo de bacteria se multiplique.
En cambio, todavía no se descarta ninguna
posibilidad. «Puede que el agua esté contaminada, pero también existe la
posibilidad de que la bacteria se encuentre en las semillas, compradas en
Alemania y otros países», aclaró. Por ello, el ministro instó a todos los
alemanes a no comer brotes hasta nuevo aviso: «Las autoridades no pueden
descartar otras posibles fuentes e instó a sus conciudadanos a que sigan evitando
la ingesta cruda de tomates, pepinos y lechugas».
En cuanto al número de enfermos, las autoridades
teutonas indicaron que han fallecido 21 personas en Alemania y una en Suecia y
que el número de infectados en el país es de 2.153. Entre ellos, 627 han desarrollado
la variante más grave y destructora de la enfermedad, que puede causar
insuficiencia renal. Estados Unidos y diez países de la Unión Europea han
notificado otros 90 casos de infectados.
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